Resumen

A través de los años y con la evolución de las organizaciones, el inventario ha ido tomando un papel esencial en función a los costos y actividades operativas de cada empresa. Es así como surge la gestión de inventarios, como una herramienta para hacer frente a los periodos de escasez, y que permite asegurar la permanencia del negocio y el desarrollo de sus actividades operativas (Durán, 2012). La gestión de los inventarios, sugiere identificar el comportamiento de la demanda, de tal manera que permita establecer un modelo de pronósticos que la represente de la mejor manera. En este sentido seleccionar el modelo de pronóstico se vuelve determinante a la hora de tomar decisiones de cantidades a pedir, la frecuencia del pedido y los productos de reposición de inventario. Cada una de estas decisiones tienen un impacto en el costo de mantener un inventario, este valor del inventario representa capital de trabajo que puede afectar la sostenibilidad de la organización.
Los riesgos relacionados con el deterioro de productos, los daños por manipulación, las condiciones de almacenamiento, entre otros, se incrementan en la medida en que se disponga de inventario que no responda a criterios que garanticen su adecuada rotación. La gestión de inventarios se convierte en una herramienta para mejorar el desempeño incluso de los ingresos en la compañía, toda vez que, si se dispone de inventario adecuado, en la cantidad correcta y en el momento que se necesita, se puede mejorar el nivel de servicio definido por (Cortés, 2014) como la capacidad de la organización para suplir la demanda o pedido de sus clientes sin ningún inconveniente de plazos o disponibilidad de producto, y por ende mejorar los ingresos.
En este trabajo, se aborda un problema de gestión de inventarios en una comercializadora de productos de alimentos concentrados, cuya operación consiste en identificar la demanda de los productos, aprovisionarse adecuadamente de sus proveedores y lograr atender las ventas al menor costo posible. Se propone un modelo de gestión de inventarios, que involucra el pronóstico de la demanda y la formulación de un modelo matemático que permita disminuir el costo total relevante, entendido como los costos que combinan el artículo, costos de colocación de pedidos (organización del proceso), costo de mantenimiento y costo de agotamiento (escasez) de existencias (Noori, 1997).