Resumen

La coordinación de la cadena de suministro se plantea no sólo como una estrategia para alcanzar resultados globalmente más eficientes, sino como una necesidad actual de las empresas para garantizar su continuidad. Ramdas y Spekman (2000) comentan que la falta de coordinación puede resultar en un desempeño inadecuado de cadena de suministro traducidos en pronósticos inexactos, baja utilización de la capacidad, inventario excesivo, servicio al cliente inadecuado, entre otros aspectos.
Los pequeños productores frutícolas colombianos tienen dificultades en la comercialización de sus productos señaladas por Santa Coloma, (2011) quien plantea algunos riesgos relacionados con la fluctuación de precios de insumos y de productos finales y altos costos de transacción y transporte, debido a los bajos niveles de oferta del pequeño productor.
Los contratos de suministro son mecanismos para regular la relación entre los socios que integran la cadena de suministro, y es aplicable a cadenas descentralizadas cuyas características se ajustan a las cadenas frutícolas. Los contratos establecen las condiciones en las cuales se relacionan comercialmente los integrantes de una cadena de modo tal que todas las partes obtengan mejores beneficios de manera individual y se mejore el desempeño total de la cadena, dentro de un escenario gana-gana. Los modelos de contratos de suministro y este caso particular el contrato de rebates, definen como parámetros críticos dentro de su diseño, el precio y la cantidad. Sin embargo, su enfoque está orientado a mejorar el desempeño financiero en términos de utilidad global de la cadena de abastecimiento. En este sentido esta investigación trata de vincular el mejoramiento de la utilidad global con el mejoramiento de los ingresos en los eslabones de la cadena, en particular en el eslabón productor. Se prevé alcanzar un mejor equilibrio en las relaciones de dominancia y asimétricas entre los eslabones, que se presentan en la actualidad.