Resumen

Uno de los más serios retos que enfrenta la historia como disciplina es el que le plantea el postmodernismo entendido como "un nihilismo teórico combinado con un conformismo práctico" que "rechaza las teorías realistas u objetivas mientras se fascina con los símbolos y los discursos. La realidad es vista como un texto con muchas mediaciones culturales y de poderes que hay que 'deconstruir' ante todo"

(Archila, 1999:263).