Resumen

"Fui pequeña de cuerpo y mal proporcionada; ojos sin expresión; frente blanca y espaciosa; boca desairada; pelo castaño y lacio; tez blanca y rosada; brazos cortos y bien hechos; cuello blanco y de graciosa forma; manos y pies pequeños pero feos; dientes blancos, grandes, desiguales y de mala calidad, pues a los treinta y tres años se habían caído casi todos; talle corto y grueso y en fin un todo que sin ser muy fea no llamaba la atención de nadie ni podía procurar a mis oídos las dulzuras de la galantería [...]" (León Gómez, 1910: "Autobiografía de doña Josefa Acevedo de Gómez").