Publicado 2012-02-21
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Resumen
En este artículo se pretende mostrar como la ciudadanía en sus inicios descansó sobre la figura del vecino y como la ciudadanía, al igual que el Estado-nación, es una construcción cultural. Se argumenta como ser y sentirse ciudadano no es algo “natural”, sino el resultado de un proceso cultural en la historia de cada uno y en la colectiva de una sociedad. Igualmente se pretende revelar que el ciudadano no nace, se hace, pero esa construcción implica la configuración de todo un discurso desde lo legal y político, que se traduce en una serie de prácticas sociales que pasan por el ámbito político y electoral, y se extiende en todo el entramado social con un prisma de prácticas y comportamientos culturales que tienen su expresión en la esfera de la vida pública hasta los espacios de la vida privada. Para cristalizar este proyecto cultural y político, el Estado diseñó en la primera mitad del siglo XIX una serie de estrategias y pedagogías tendientes a imponer un modelo de sujeto inscrito en el ideario y lenguaje simbólico de la modernidad. Un sujeto que sería el soporte del nuevo Estado nacional que se pretendía implementar.
Palabras Clave: Vecindad, Ciudadanía, Estado-Nación, Pedagogía, Cultura, Modernidad.